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Alice Madness Returns

Alice Madness Returns

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07 Jul 2011
by Madeinjalisia edited 07 Jul 2011

A la sombra de éxitos del cine siempre sale una buena cantidad de merchandising y cómo es normal, el mundo del videojuego se ha sumado a este enorme mercado que normalmente aseguran unas buenas ventas. Si bien y aunque parezca raro este no es el caso que nos ocupa como en un primer momento nos puede parecer por el título que tenemos en frente.

 

 

 

Alice Madness Return no ha salido a la sombra de Alicia en el País de las Maravillas de Tim Burton (más bien esta última se ha basado e inspirado en los videojuegos sin alcanzar el grado siniestro de estos) sino que es un producto totalmente independiente que poco tiene que ver con el planteamiento hecho por el director de cine mencionado. Alice Madness Return es la continuación de un título anterior, American McGee's Alice, un juego que vio la luz por el año 2000 solo para PC, que nos dio una visión oscura y tétrica del País de las Maravillas.

Ha pasado mucho tiempo desde que la primera parte vio la luz, si bien la inspiración tanto a nivel de jugabilidad como en su ambientación sigue siendo la misma, es decir un juego basado en plataformas y momentos de acción aderezados con unos pocos puzles y todo rodeado por un ambiente opresivo, con toques de demencia, turbador y tétrico.

La historia exige que hagamos un poco de memoria y nos pongamos en antecedentes. El primer Alice, que se incluye como material descargable gratuito, contaba la historia de cómo nuestra protagonista perdía a toda su familia en un terrible incendio, este hecho hizo que nuestra niña perdiera totalmente la cabeza y para refugiarse de ello se traslada en su locura al País de las Maravillas, aunque condicionado por la locura será un lugar tétrico, siniestro y terrorífico.

En la segunda parte que es la que nos ocupa, nuestra protagonista aun está condicionada por toda una serie de traumas psicológicos, traumas que la harán volver al País de las Maravillas, aunque está vez está en un estado totalmente ruinoso (lo que añade aun un toque más siniestro), con una doble misión: por un lado acabar de una vez por todas con su locura descubriendo la verdad sobre lo que pasó en la noche en que perdió a su familia, por otro lado, intentar devolver el esplendor al País de las Maravillas.

En este ambiente nos encontraremos en mitad de las calles de la Londres Victoriana, con lo que ello supone, mala iluminación, suciedad, delincuentes y lujo todo a partes iguales. Estos primeros pasos nos servirán para acondicionarnos a los controles, además será el escenario al que volveremos cada vez que superemos cada uno de los cinco episodios en los que está dividido el juego, aunque este escenario no suponga nada en la totalidad de la jugabilidad, sin embargo nos sirve para dar solidez al guión retratando una sociedad industrial y colonialista que en cierta manera es una de las causas de la locura de nuestra protagonista, dándonos toques de un realismo crudo y una imagen de la locura digna de un guión maduro y coherente.

La jugabilidad se basará casi en su totalidad en el País de las Maravillas, que exploraremos a través de una serie de plataformas tridimensionales y con un desarrollo clásico y lineal, si bien con algún camino alternativo con el fin de encontrar ciertos ítems escondidos, si bien este tipo de caminos alternativos no supondrán una diferencia muy notable del camino principal.

Como es normal en este tipo de títulos y de esta jugabilidad la mayoría de las situaciones dependerán de nuestra habilidad con los saltos. En este sentido, contaremos con la posibilidad del doble salto, así como la habilidad de planear (cuando el juego esté más avanzado) lo que hace que en un principio parezca demasiado fácil, a lo que ayuda el buen control. Y es cierto, no es muy complicado, pero no por el hecho de tener estas habilidades, y sí más por los combates, en ocasiones bastante exigentes.

Las peleas se basarán en el manejo de la espada Vorpal, un cuchillo, pero más adelante conseguimos el molinillo de pimienta (que usaremos a modo de ametralladora), un hacha de batalla que es lenta pero que causará mucho daño y por último un cañón tetera. Existen también una serie de armas secundarias como un paraguas que bloquearán los disparos enemigos e incluso los podremos relanzar, bombas temporizadas en forma de conejo, etc.

Como vemos las armas tienen cierto aire grotesco al igual que los enemigos. Así los enemigos serán como sacados de una pesadilla... siniestros, tétricos, grotescos, pero sobre todo variados. Sin embargo y aun a pesar de que a medida que vamos avanzando en nuestra aventura se incorporan nuevos enemigos hay que señalar que las rutinas de ataque de los mismos son bastante parecidas, lo que hará que cuando tengamos cierta experiencia en el manejo de nuestra protagonista los combates pierdan cierto grado de emoción, y lleguen a ser un poco repetitivos. Si bien deberemos hacer gala de un buen manejo y uso de nuestro inventario de ataque ya que los enemigos a los que nos enfrentemos, aun a pesar del carácter repetitivo que hemos mencionado, serán vulnerables a determinados ataques y casi inmunes a otros. En este sentido, ciertos enemigos tienen escudos que debemos romper o sorprender por la espalda, a otros hay que devolverles sus bombas, los hay voladores con los que tendremos que usar el molinillo de pimienta, y lo que nos suele poner más en aprietos es la combinación de varios tipos en una misma situación, ya que tenemos que usar distintas tácticas para cada uno de ellos.

Los combates no son muy numerosos, van apareciendo en momentos determinados las distintas plataformas que tengamos que alcanzar siendo en ocasiones parte de los obstáculos que nos impiden alcanzar un determinado lugar, sirviendo como elementos que molestarán, que nos pueden resultar desequilibrantes, es decir que cumplen su misión. En este tipo de género, claramente un juego de plataformas, se puede decir que los combates están bien dosificados. Otro aspecto a remarcar dentro de este apartado es la ausencia casi total de jefes de final de fase, lo que nos deja un cierto sabor agridulce, dando la impresión de que los escenarios están incompletos, como si los desarrolladores no hubiesen querido echar el resto... en lugar de los jefes de zona (que creemos el juego pide a gritos) se nos muestra una escena cinemática que nos conducirá a la siguiente fase.

Además de ir solventando las distintas plataformas y combates existe un elemento de exploración en el juego, que se verá traducido en la búsqueda de dientes que hay diseminados por las distintas fases y que nos servirán para potenciar nuestro inventario de armas, además de recuerdos que nos permitirán conocer retazos del pasado de nuestra protagonista mediante registro de audio, siendo estos el coleccionable más importante y más motivador para el jugador, y que además nos lleva a cierto componente de rejugabilidad ya que es normal que durante la primera vuelta es fácil que nos olvidemos de alguno de estos coleccionables. En este sentido, es importante el uso de la habilidad de encoger. Esta habilidad la obtendremos al inicio de nuestra aventura mediante una pócima que nos permitirá reducir nuestro tamaño siempre que queramos para poder pasar por lugares reducidos, pero además cada vez que encojamos podremos ver señales (una especie de nube rosada) que nos indicarán la presencia de lugares secretos, pistas e incluso plataformas escondidas.

Como vemos la jugabilidad se basa en los elementos que hemos mencionado: saltos, combates y reducción de tamaño, pero no todo es eso. Encontraremos minijuegos que están repartidos por los distintos escenarios. En este sentido, podremos encontrar fases en 2D bastante entretenidas, por ejemplo tenemos una fase en un barco en la que tendremos que eliminar a todos los enemigos que veamos, un pinball siniestro en el que la bola es la cabeza de un enemigo, puzles musicales al más puro estilo Guitar Hero e incluso acertijos y puzles clásicos. Aunque la verdad es que este tipo de minijuegos tienen poco peso en la aventura y en la jugabilidad en general, aportan un toque de variedad e incluso una nota de entretenimiento extra, rompiendo con la mecánica de un título de plataformas que en ocasiones y como hemos mencionado puede ser algo repetitivo.

La duración de la aventura nos puede llevar a unas doce o quince horas dependiendo como siempre en este tipo de juegos de la habilidad y codicia por los coleccionables del jugador.

A nivel estético hay que reconocer que los chicos de Spicy han dado el resto. La dirección artística es sobresaliente, todo en el juego destila la locura y las psicosis de nuestra protagonista. Los coloridos hacen gala de un trabajo coherente y estable muy en consonancia con la historia. Todo tiene un aire tétrico, muy parecido a las películas de Tim Burton, ese tipo de realidad sucia, molesta que indudablemente causan una impresión excelente, redonda...

La parte mala sin duda viene de parte de los aspectos técnicos de este tipo de estética. Los gráficos técnicamente hablando no son ninguna maravilla, los modelados son sencillos y las texturas algo pobres. El motor gráfico Unreal Engine 3, no funciona todo lo bien que esperaríamos lo que conlleva tiempos de carga lentos. Existen eso sí, ciertos detalles muy logrados, sobre todo en el diseño de Alicia (los movimientos del vestuario y del pelo están muy logrados por ejemplo) si bien este aspecto vuelve a hablar muy bien de la dirección artística y no dejan de ser anecdóticos en referencia a aspectos técnicos.

Sin duda y como hemos apuntado el diseño y trabajo estético gana la partida de mano a la dirección técnica. La ambientación rayando en lo terrorífico, lo angustioso, no se ve acompañada por unos tiempos de carga decente, unos modelados dignos y unas texturas más dinámicas, lo que hace que el título pierda enteros, lo cual es una autentica pena ya que Alice Madness Return es sin duda todo un juegazo.

En el aspecto del sonido, simplemente se cumple lo que cabe esperar aunque sin grandes alardes. El sonido en este sentido juega bien al servicio de la ambientación, aunque se podría haber hecho más. Además está doblado al castellano y aunque no hay ninguna voz famosa o reconocible por el gran público, se hace un trabajo bueno y competente.

A modo de conclusión podemos decir que Alice Madness Return es un título que aunque no viene a revolucionar el género de plataformas es una buena apuesta de entretenimiento. Para los gamer clásico (entre los que me incluyo) que han gastado horas en el género de plataformas, sin duda supondrá un ejercicio de rememorar tiempos en los que casi todos los títulos que salían al mercado eran de este género en mayor o menor medida y que sin duda les dio muy buenos ratos. Además la casi ausencia de este tipo de género en el panorama actual lo hacen sin duda una rara joya que es digna de adornar nuestras estanterías. American McGee y su equipo han querido hacer un buen ejercicio de coherencia con el género independientemente de las modas en el universo del videojuego, plagado de FPS y Rol, además de hacer un sobresaliente trabajo artístico que demuestra que la ambientación es una parte fundamental de un buen producto... aunque es una pena que las características técnicas no hayan acompañado a la enorme creatividad artística.

La jugabilidad sencilla basada en los saltos de plataformas, son bastante entretenidas si bien puede a la larga parecer un poco repetitivas. Los minijuegos y puzles dan ese punto de variación para evitar dicha repetición y cumplen bien su cometido.

Alice: Madness Returns puede parecer un producto sacado de otra época, si bien este cierto aire retro le da más valor y casi parece una novedad en el panorama consolero actual. ¿Te apetece un viaje a la locura?... Pues sigue al conejo blanco.

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