Dragon Quest VI: Los Reinos Oníricos

Dragon Quest VI: Los Reinos Oníricos

PDFImprimirE-mail
01 Jul 2011
by Madeinjalisia edited 28 Jul 2011

Dragon Quest VI: Los reinos oníricos es la llegada más de quince años después de uno de los juegos de rol japonés clásicos a nuestro territorio. Y lo hace traducido al castellano, el mejor reclamo posible para acompañar a una mecánica conocida por todos y una aventura épica.

 

 

 

 

 

 

 

 

Nintendo DS parece que se resiste a abandonar la primera línea de fuego. A pesar de la llegada de su sucesora, 3DS, la portátil de doble pantalla que revolucionó la industria todavía tiene algunos lanzamientos importantes en la recámara. Después de Okamiden, aventura de capcom con la que parecía se cerraba de manera brillante un catálogo que pocas consolas pueden presumir, llega Dragon Quest IV: Los reinos oníricos para recordarnos que si alguna consola se puede considerar, valga la redundancia, el reino de los RPG de corte japonés... esa es Nintendo DS. Y más si a las nuevas creaciones de las compañías y a juegos contemporáneos se le añaden, sin parar, clásicos y clásicos atemporales.

Dragon Quest VI: Realms of Revelation (Nintendo DS)Dragon Quest VI: Realms of Revelation (Nintendo DS)

Para ubicarnos con esta sexta entrega de la famosa saga de rol -ya vamos por la novena, precisamente exclusiva de Nintendo DS- debemos remontarnos más de quince años atrás. Concretamente en 1995, momento en el que en Japón sale Dragon Quest VI para Super Nintendo. Un juego que demostró estar a la altura de los mejores de un género en ese momento en pleno auge y en la consola adecuada. La edad de oro de los JRPG lo es, entre otras cosas, por obras como la trilogía Zenithia -los Dragon Quest del IV al VI- y el trabajo que Square y Enix, ahora unidas, hacían casi sin cesar. Resulta que uno de estas grandes obras como es la que nos ocupa nunca llegó a occidente. Ni a Estados Unidos como sí pasó por ejemplo con Chrono Trigger, que al menos algunos lo pudimos importar en inglés.

Dragon Quest VI: Realms of Revelation (Nintendo DS)Dragon Quest VI: Realms of Revelation (Nintendo DS)

La injusticia que se vivió en los noventa -y más allá- en la relación de la saga Dragon Quest con Europa, algo ilógica porque la serie vende millones entrega tras entrega, se ha ido corrigiendo con el tiempo. Y Después de remakes para DS de la cuarta y quinta parte, esta vez le toca el turno a los Reinos Oníricos, que sirve como colofón a un catálogo de JRPG para la portátil de Nintendo envidiable, comparable a la época dorada del género si tenemos en cuenta que no se ha cesado la producción de nuevos juegos. Tal y como está la cosa, queda claro que Dragon Quest VI ni revoluciona ni ofrece grandes novedades respecto a remakes antiguos o a la continuación de la saga que sí hemos podido saborear con la octava (Playstation 2) y novena (Nintendo DS) parte. Pero es un clásico. Y como tal, debe respetarse.

Dragon Quest VI: Realms of Revelation (Nintendo DS)Dragon Quest VI: Realms of Revelation (Nintendo DS)

Mundos paralelos
Los reinos oníricos nos presenta al héroe de turno, nosotros, inmerso en una lucha para acabar con el gran mal de su mundo. Aunque en muchas ocasiones hemos podido pensar que la base de Dragon Quest no tiene el argumento como gran pilar, lo cierto es que esta sexta entrega ofrece una trama más que interesante que irá enganchando al jugador desde el sorprendente inicio de juego. Después de encontrarnos con dos compañeros apunto de asaltar el castillo de una gran fuerza maligna, despertaremos de lo que se presupone era un simple sueño. Nos encontramos en nuestra casa, en una pequeña aldea que celebra cada año un rito religioso para agradecer a las deidades la paz que impera en nuestro mundo. El alcalde nos manda a buscar la corona artesana que se hace en otro pueblo, y ahí empiezan a desvelarse situaciones extrañas.

Dragon Quest VI: Realms of Revelation (Nintendo DS)Dragon Quest VI: Realms of Revelation (Nintendo DS)

Buscando al artesano, perdido en el bosque, caeremos por un precipicio que nos mandará de lleno a un mundo paralelo. Nos sienten, pero no nos ven. Como si fuéramos fantasmas. Saldremos de ahí, tendremos la corona y empezará la fiesta de nuestro pueblo. Otra señal, esta vez a través de una chica del pueblo poseída durante la ceremonia que nos indica que tenemos una gran epopeya que realizar: salvar al mundo de las tinieblas que acecharán en poco tiempo. Sin ánimo de desvelar nada más -esto es prácticamente la introducción del juego y ya- añadir que tanto el desarrollo de la trama como los enlaces entre uno y otro mundo, así como la reclutación de nuestros compañeros (con los que en un supuesto pasado ya intentamos acabar con el mal pero que ahora no nos recuerdan) son elementos que se enlazan de manera brillante para ofrecer una trama intensa y que crece a buen ritmo, de manera progresiva.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar